El Bicentenario de la Constitución de 1812 es una buena excusa para visitar Cádiz. La ciudad invita al paseo por los escenarios de aquel momento histórico, alternando la visita cultural con alguna de las buenas barras de tapeo que tiene la Tacita. Tapear en Cádiz es una gran experiencia gastronómica siempre y, además, es la mejor forma de comer o cenar sin perder detalle de la vida que bulle por las calles. El viejo Cádiz intramuros tiene una dimensión humana, abarcable, ideal para recorrerlo a pie sin que ello suponga un gran esfuerzo. Es frecuente encontrar en las mejores barras, tertulias abiertas a todo el que llega. Dar con una de ellas es la mejor inmersión en el genuino universo gaditano.
El corazón de la ciudad late entre el barrio de la Viña, junto a la Caleta, y el de Santa María, en los alrededores de la plaza de San Juan de Dios. En esos dos núcleos se concentran también interesantes propuestas de tapeo en las que conviven tradición e innovación. Tras empaparnos de brisa marina en la playa de la Caleta, donde los atardeceres son únicos, lo mejor es adentrarse en el Barrio de la Viña por la calle San Félix para encontrar la primera propuesta de esta serie de Bicentenario & Tapas, pistas gaditanas.
En el número 10 de San Félix está El Palillo. Una buena muestra de bar popular, de barrio gadita, gadita. De lunes a viernes, la barra se puebla de parroquianos de la Viña. Los fines de semana decenas de gastroperegrinos forasteros aparecen por el Palillo para rendir culto a la fritura de pescado. Antonio Paúl gobierna en solitario barra y freidora, sin dejar de intervenir en las tertulias de los clientes, todo ello con la máxima corrección que exige el protocolo gaditano.
El cazón y los calamares fritos los ejecuta con maestría. Frituras cortas, a alta temperatura y sin restos de aceite en el plato. La especialidad de Antonio es la Morena en adobo y el Zafío o Congrio frito. Tener la oportunidad de comer morena o zafío no es habitual en estos tiempos. Décadas atrás, era algo corriente su consumo en los bares frecuentados por pescadores ya que es una captura que se hace en los acantilados que rodean la ciudad. Entre los pocos bares que continúan con la tradición de servir morena está El Palillo.
La tapa, con dos generosas raciones de pescado, por solo 1,80 euros. La Morena tiene una fritura perfecta, exterior crocante, seco, sin restos de aceite y el interior jugoso, con toques gelatinosos singulares de este pescado y con el adobo justo de vinagre, pimentón y especias, que no enmascara el sabor del pescado.
Bar El Palillo — C/ San Félix, 10 — Cádiz
Teléfono: No tiene.
Web: No tiene. Email: No tiene.


